Lo que no mides no existe

Lo que no mides no existe. Esta frase se utiliza en muchas ocasiones. En realidad significa que lo que no mides no se puede mejorar ni lo tienes en cuenta. Si quieres tardar menos, llegar más lejos, descansar más o cualquier cambio que se te ocurra deberás conocer primero la línea base o los valores iniciales para ver si estás cambiando o no.

Si, además, le añades objetivos y tiempo para conseguirlo, será mucho más fácil conseguirlo.

Ejemplos

  • Quiero adelgazar.
  • Quiero adelgazar 2 kg.
  • Quiero adelgazar 2 kg en un mes.

El primero es un deseo, el segundo un deseo definido y el tercero tiene mejor pinta. 

¿Por qué?

Porque me permite saber si voy consiguiéndolo o no. Ya tenemos claro que habrá que medir al principio, saber que quiero conseguir y medir al final.

Una vez que mides y compruebas los resultados puedes comprobar tus hipótesis.

Pongamos un ejemplo empresarial. Si decides aumentar ventas y lo mides puede consigas un aumento del 20% de las ventas en un año. ¿Está bien? Puede que eso te lleve a pérdidas. En ese caso, la información es incompleta. Puede que incluso a más ventas más perdidas. ¿Cómo? Porque hayas calculado mal tus gastos y trabajes con un margen bajo o negativo.

Por tanto, no solo hay que saber medir, sino saber qué tienes que medir.

Una vez justificada la importancia de medir en los cambios pasamos al tema objeto.

Aparatos para medir

  • Báscula.Si rebuscas en casa, seguro que tendrás una báscula. Recuerdo que si no mide % grasa, da una información pobre respecto a la salud. Incluso, si te gusta cocinar, tendrás una de precisión.
  • Termómetro. Muy útil para la fiebre, o para regular la temperatura de la casa o para saber qué tiempo hace fuera.
  • Cinta métrica. Reglas, flexómetros o medidor láser. Muchas tareas requieren mediciones exactas.
  • Tiempo. Relojes, cronómetros, google calendar. En nuestro caso estimamos los costes de los proyectos en horas de trabajo. Sin esas mediciones, tenemos poco control sobre la rentabilidad.
  • Humos. Si exceden de un valor salta la alarma de la cocina.
  • Pasos y calorías. Los programas y relojes que miden la actividad registras un montón de variables, como pasos, tiempo activo, pulsaciones…
  • Tensiometro. Te mide la tensión arterial y las pulsaciones.  

Y así podríamos incorporar muchos aparatos de medidas. Algunas de salud, otras de empresa o de gestión de la vida en general. Claro, si quiero hacer un cambio y no mido no existe porque no se de cuanto partía.

Cómo utilizarlos

Los aparatos de medida, por si solo no generan cambios. Tendremos que seguir algún proceso estructurado para coseguirlo.

Como siempre antes documéntarte. Saber cómo funciona el fenómeno a estudio y sus posibles comportamientos. Hay muchas personas que han estudiado antes y han sacado sus conclusiones. Esto te ayudará a recorrer el camino a realizar con menos esfuerzo.

Una vez tiene claro el fenómeno, pasamos a sacar la línea base. Mide durante un tiempo lo que ocurre. Si tienes un histórico, ya tienes línea base.

Después márcate un objetivo. Que responde a qué, cómo, cuándo, cuánto, dónde… Si te has documentado antes, sabrás fijar mejor un objetivo. Sino lo harás un poco por intuición.

Junto a este objetivo, márcate un plan que incluya mediciones parciales para ver si vas por el buen camino. Ojo, hay veces que antes de bajar sube y viceversa. Este fenómeno sólo la conocerás si te documentas antes.

Pónlo en práctica, ejecuta el plan. Cuanto más ortodoxo seas en el cumplimiento, más fácil será saber si el plan era bueno. Como el tiempo de cumplimiento es limitado, no cuentas tanto tirarte un mes sin… o haciendo…

Por último revisa los resultados. Féstejalos en caso positivo o busca porqué no lo has conseguido. Seguro que tu plan o tu objetivo tenía capacidad de mejora. Un poco de descanso y a empezar el ciclo hasta conseguirlos.

Las herramientas de medida

Hay herramientas muy fáciles y otras más complicadas vamos a poner un ejemplo de cada una.

Herramienta sencilla tarea compleja: excel

Un año nos fijamos en aumentar nuestras ventas. Lo conseguimos. No nos preocupamos demasiado por fijar un buen precio de venta. Sin clientes no hay margen, pensamos. Al año siguiente, tras matarnos a trabajar, descubrimos que habíamos aumentado la facturación pero con poco beneficio. Nos habíamos esforzado para nada.

Al año siguiente marcamos el objetivo de aumentar el margen en nuestras ventas. Era viable perder clientes, pero no que estos no fueran rentables. Dedicamos un tiempo a medir los costes, los ingresos, los tiempos dedicados a cada actividad en cada proyecto y a hacer presupuestos realistas que incluyesen el margen objetivo. Por supuesto, eso implica imputar todo el tiempo que dedicamos a cada proyecto y en qué lo hacemos. 

Eso ha hecho trabajar igual pero obteniendo beneficios razonables.

En contra de nuestra expectativa nos era más fácil con tarifas más altas (más cercanas a la media del sector). El bajo margen generaba desconfianza.

La herramienta es accesible, no es complicada de usar, pero  si son complicados  los cálculos hasta llegar al valor del precio/hora o cuantas horas implica una actividad. Un simple excel o la hoja de cálculo de Google seguro que la utilizas. No necesitamos fórmulas complejas pero si un análisis serio. No nos tuvimos que ir a herramientas específicas del mercado. 

Herramienta compleja y tarea fácil: glucometro

Un glucómetro es una herramienta que mide el nivel de glucosa o azucar en sangre. La medición requiere varios procesos simples que se aprenden en pocos minutos y te da el resultado. 
Tras varios análisis en los que daba ligeramente alto decidí tomármelo en serio. Dicen que la glucosa alta es uno de los males de nuestro tiempo y decidí corregirla ahora que era fácil.

Hablé con mi médica de cabecera y planficamos nuevos análisis en un tiempo razonable 3-6 meses, no recuerdo.

Dejé el azúcar, reduje el pan, hice más ejercicio y tras la prueba, repetí los malos resultados.

Varios meses es demasiado tiempo para comprender los mecanismos y decidí comprar un glucómetro. Cuestan muy baratos y me permitía realizar cambios en mis hábitos y comprobar los resultados.

Ahora estoy en proceso de mejora y comprender cuándo lo hago bien y cuando lo hago mal.  Con esta información es mucho más fácil el cambio.

Conclusiones

  • Cuando un cambio es complejo, se suele cumplir que lo que no mides no existe.
  • Para medir necesitas una herramienta, que muchas veces tiene un coste bajo respecto a la importancia del objetivo.
  • Para medir, hay que saber qué medir y cómo se interpreta. Para ello, hace falta documentarte previamente.
  • Si mides demasiado puede ocurrir que no dejes tiempo para que se produzca el cambio y si mides muy tarde, no podrás rectificar en el momento adecuado.
  • Utiliza gráficas para analizar los dato de una manera visual. Aumenta la comprensión y la motivación.
 
 
 
 
 
 

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