Vivir con incertidumbre

La incertidumbre se define como  la

“Falta de seguridad, de confianza o de certeza sobre algo, especialmente cuando crea inquietud”

Desmenuzando la definición, veamos sobre que hablamos.

  • “Falta de seguridad, de confianza…” Este es un proceso interno, cómo vivo la situación. Por ejemplo, si voy a empezar un viaje en carretera y soy un conductor experimentado, no me preocupo especialmente por cómo es la carretera. Lo haré cuando no soy un gran conductor.
  • “…de certeza sobre algo…” Tiene que ver con la estadística y la probabilidad. Es un proceso no controlable, faltan datos para saber cómo será el resultado.
  • “…cuando crea inquietud”. Para que una situación genere incertidumbre debe tener un punto de preocupación. Ejemplo. no saber que comeré mañana, no genera incertidumbre, pero si tendré para comer si, es decir, que genere inquietud es un elemento importante.

Por tanto, tenemos en cuenta los tres elementos: subjetivo, objetivo y inquietud.

La incertidumbre es inherente al ser humano y a vivir. No sabes si te tocará la lotería y si te caerá una maceta al ir caminando. O mejor, te cae un turista encima. Pero la verdad, es que las probabilidades son bajas y no las tenemos mucho en cuenta. Por mucha ilusión que te haga jugar a la lotería de Navidad sabes que lo más probable es que no te toque. Y por eso no te vas de mariscada antes del sorteo, esperas a ver si te ha tocado. Mi padre todos los años tenía el presentimiento de que le tocaba.

Buenos estimadores

Por lo general, somos capaces de predecir buena parte de lo que ocurrirá cada día, aunque hay días con sorpresas como me he encontrado a un antiguo amigo del colegio y hemos hablado 10 minutos o he ido a la panadería y no le quedaba pan. En otras ocasiones la sorpresa es mayúscula, pero, como es lógico, son las menos.

Estamos acostumbrados a esa certidumbre con ciertas pinceladas de situaciones inexperadas. Y las cosas inexperadas suelen ser previsibles o posibles.

La situación actual

La situación actual se puede definir como una época de incertidumbre por varios motivos:

  • Cómo evolucionará el COVID 19.
  • Cómo evolucionará la economía.
  • Cómo evolucionará la sociedad.

Cualquiera de los 3 motivos podría ser base de incertidumbre, analicemos cada uno de ellos.

Evolución del COVID 19

Básicamente se plantean dos escenarios y tienen que ver con la ciencia. Si la ciencia no actúa, el vírus será un problema durante 2-3 años. Llevamos 0,5 años. Ya sabes, hasta el 2022 estaremos liados con el coronavirus. Esto implicaría muchas más muertes y podemos utilizar modelos tipo Gripe Española para predecir que puede pasar. Es cierto que tenemos mejor ciencia que antes pero también nos movemos por el planeta mucho más que en 1918.

Tratamientos

Si la ciencia actúa, es probable que para este otoño se pueda paliar mejor sus efectos con el desarrollo de nuevos tratamientos y fármacos. Esto implicaría que las consecuencias fuesen poco importantes y que se asemejase más a lo que decían de una mala gripe. Imagínate, tienes síntomas, te hacen una analítica y, según los marcadores, te recetan unas pastillas y a casa. Sigue la enfermedad pero pierde su peligrosidad. No se si esta situación es realista ni tan simple, pero es una situación posible. Lo que seguro se sabe es que en verano no va a ocurrir.

Vacuna

Por último, la vacuna. Hay muchos medios puestos para conseguirla, dicen que no es de las más difíciles y el protocolo de seguridad antes de implantarla es lento. Hablan de 1,5 años para conseguirla. Los más optimistas dicen que a principios de año 2021 y otros a mediados. Es decir, si se descubre, se pincha a toda la población o al menos a las personas de más riesgo y el COVID 19 dejaría de ser un problema.

Se puede resumir que lo más probable es que el problema del COVID dure entre 12 y 36 meses, ya llevamos 6. Estamos en manos de la ciencia como sociedad y de nuestro comportamiento individual con las medidas de prevención.

Cómo evolucionará la economía

Desde los institutos de investigación y organismos oficiales más importantes se predecía que en 2020 iba a haber una crisis muy importante. La fecha más repetida era en otoño de 2020. No se sabía muy bien el origen, pero se manejaban varias.

  • Caída de bolsa de Wallstreet.
  • Conflicto China-EEUU.
  • Evento inexperado.

Empezamos a estudiarlo al leer un artículo sobre la crisis del 29, en el que se decía que 10 años después hubo un segundo repunte. Los efectos del COVID 19 son una novedad respecto a las previsiones.

Qué dicen los expertos. Plantean dos escenarios:

  • Si tras el confinamiento se recupera la economía, durará 2-3 años. Lo que hablan de una curva en V. 
  • Si tras el confinamiento NO se recupera al economía, durará unos 10 años de nuevo. Se habla de una curva en L.

En este caso, nuestras previsión es clara. La primera opción es muy poco probable. Si estábamos con una crisis en ciernes y se genera una caída de la economía abrupta, lo normal es que potencie la crisis, no que la reduzca. La situación no genera incertidumbre, solo inquietud.

En este caso estamos en manos de los economistas, de las medidas políticas y de la inteligencia individual para gastar, ahorrar o invertir adecuadamente. 

Cómo evolucionará la sociedad

En los medios se plantean dos escenarios:

  • Nos volveremos una sociedad mejor y más solidaria.
  • Nos volveremos una sociedad más desconfiada y radicalizada.

Se unen varios factores, que se potenciarán por la evolución de los dos puntos anteriores, el COVID 19 y la economía.

Por un lado, la falta de recursos suele hacer que nos apoyemos en la comunidad, ya sea la familia, los amigos, las instituciones… pero por otro, la falta de recursos nos pone alerta y a la defensiva. ¿Cuál ganará? Probablemente ocurran las dos. Ayudemos a las personas cercanas y nos radicalicemos más.

Aquí viene la explicación. Cuando las instituciones formales no son capaces de dar una respuesta adecuada y rápida (implica moderación), hace que busquemos otras alternativas. Si estas hablan de buenos y malos y tu estás entre los buenos y solo describen los problemas (que existen) pero ofrecen soluciones idílicas con enemigos externos tenemos una situación creada.

Aquí, nuestra previsión es que se radicalice la sociedad y que la cooperación y la bondad se centre en el entorno cercano.

¿Es verdad lo que decimos?

Ni idea, se verá con el tiempo.  Lo importante de este análisis es que hemos convertido una situación de incertidumbre, que nos puede bloquear, en una situación que nos permite tomar decisiones.

En toda la información que hemos aportado todos los datos son probables y no ciertos. Pero, una vez organizada la información, nos ayuda a tomar decisiones

¿Cómo se puede tomar decisiones en situaciones de incertibumbre? 

Hay dos sistemas. A lo loco,  lo que te pide el cuerpo y de una manera estructurada. Si el conocimiento del fenómeno es muy bajo y hemos vivido una vida con muchas experiencias, es posible que que lo que te pide el cuerpo acierte. Es verdad que el cerebro acumula muchas experiencias y quien sabe si esa decisión es la buena. Desde Emprendimiento Vital recomendamos una más madurada y siguiendo procesos de toma de decisiones más estructurados.

Para ello utilizaremos 3 elementos básicos. Por supuesto, hay muchas técnicas pero con estas tres tendrás suficiente para hacer un buen análisis:

  • Análisis de riesgos. Intentas definir las variables que pueden generar cambios. Se centran en un análisis más específico.
  • Escenarios.  Situaciones globales que pueden suceder en el futuro y que nos permiten tomar decisiones. Es un análisis más general.
  • Evaluación y seguimiento. Comparamos la realidad con las predicciones de los escenarios, lo que nos permite ver si se van cumpliendo o si el escenario es erroneo.

¿Qué hemos hecho antes?

Hemos dividido la realidad en 3 planos (COVID 19, economía y sociedad) y hemos analizado los elementos más relevantes de cada una de ellas y evaluado la probabilidad de que ocurra. Para algunos tenemos previsiones de expertos, para otros, estimaciones propias, pero hemos detectado riesgos y hecho previsiones. Por ejemplo, a partir de los datos hemos generado un rango de tiempo de la enfermedad (6 meses -30 meses). Igual con la crisis, (2 años-10 años). También con la sociedad, se radicalizará. A partir de aquí se pueden generar distintos escenarios. Por ejemplo:

  • Escenario Positivo. El COVID dura poco tiempo, generará una curva en V y seremos más solidarios.
  • Escenario Negativo. No se va a encontrar vacuna al COVID, la curva será en L y la sociedad se volverá convulsa.

Vale, ya tenemos dos escenarios, podrían ser otros, esto tiene solo valor pedagógico. Ahora nos queda generar un cuadro de mando para el seguimiento de los indicadores. Es decir, la evaluación de la situación y el seguimiento.

Los indicadores que podemos utilizar en los distintos planos pueden ser por ejemplo:

  • Plano COVID 19. podemos utilizar tanto los casos de nuevos contagios, las muertes y el tiempo  sin medicamentos eficaces o sin vacuna.
  • Plano Economía. Para la economía hay datos como el PIB, el paro y la deuda pública y privada.
  • Plano Sociedad. Para la radicalización de la sociedad no hay buenos indicadores objetivos, puede tener que ver con los resultados en las elecciones, polarizaciones en opiniones en los comentarios de prensa, conflictos…   No he encontrado a un primer vistazo datos oficiales, por lo que tendrás que buscar indicadores propios.

¿Qué hacemos si los datos no acompañan a los escenarios?

Dependiendo. O adaptamos un poco el escenario o cambiamos de escenario al que más se ajuste.

Lo importante de estas técnicas no solo es acertar, sino tener herramientas para tener más certezas a lo largo del tiempo.

¿Necesitamos ayuda para generar escenarios?

Dependiendo también. Para muchas situaciones no. Si conocemos el fenómeno, sus relaciones y somos objetivos no hace falta. Pero no siempre es así. Pongamos dos ejemplos:

  • No somos objetivos. Estamos enamorados y la persona amada, al vernos nos sonríe y eso significa que seguro que está enamorada de nosotros, se quiere casar, tener hijos y pasar su vejez junto a nosotros.  Este estado alterado de las emociones puede hacer que asignemos probabilidades poco probables.
  • No tenemos datos/no sabemos interpretarlos. Si no conoces los conceptos y sus relaciones, la toma de decisiones tiende al azar o no tienes manera de obtener datos sobre su evolución tienes problemas para tomar decisiones.

A veces necesitamos un experto externo para ayudarnos a colocar la información de una manera ordenada y objetiva y en otros para aportar información relevante e interpretarla.

Conclusiones

  1. Vivimos en un momento de incertidumbre en distintos planos y eso puede generar desazón a muchas personas.
  2. La incertidumbre, por su propia definición, implica situación de poca certeza sobre un futuro que nos ofrece inquietud.
  3. Hay técnicas, más que utilizadas, para analizar las situaciones de incertidumbre.
  4. En esta entrada hablamos de 3, análisis de probabilidades, escenarios y evaluación y seguimiento. Hay muchas más, pero lo importante no es tanto la técnica a utilizar como la actitud analítica.
  5. Más importante que acertar en el escenario es hacer un buen seguimiento, que nos redirigirá hacia la tendencia real.
  6. A veces necesitamos ayuda externa para hacerlo bien.
  7. Tener una teoría sobre el futuro no implica que sea cierta, pero si que tenemos un plan. Cuando no hay plan, entramos en pánico porque no tenemos ni idea sobre las alternativas.
  8. Sin conocimientos ni información hacer lo que nos pide el cuerpo no tiene por qué ser una mala decisión. Las personas que han vivido muchas experiencias tienen ese 6º sentido difícil de explicar.
  9. En momentos de alteración emocional debemos recoger información, pero no organizarla ni tomar decisiones, pues daremos pesos inadecuados a las variables.
  10. Por último, la sobreinformación lleva a la confusión y dificultar el análisis. Necesitamos la información necesaria para comprender el fenómeno, sus relaciones y tomar decisiones. El resto, genera ruido.  

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