¿Qué es la libertad?

Hemos vivido una época de confinamiento o reducción de nuestra libertad y de repente, ha pasado a convertirse en un tema importante en nuestras vidas, en las que la mayoría no habíamos sentido esa ausencia de libertad antes.

Pero, ¿Qué es la libertad? La RAE presenta hasta 12 acepciones y, aunque nos quedaremos con dos conceptos, ya es indicador de ser un término resbalidizo.

Nos centraremos en dos tipos de conceptos:

  • Posibilidad de elegir.
  • No estar imposibilitado por elegir, ya sea por ser esclavo o por estar preso.

Nos quedamos con la posibilidad de elegir que lo definen como:

Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos.

Siguiendo esta idea estaría aquella frase de que tu libertad termina hasta donde empieza la mía.

¿De qué se compone?

Se compone de una capacidad para decidir qué es lo que quieres hacer (pensamiento y obra) y de responsabilidad sobre tus actos.

Luego, se asume que la ejecución de tu libertad puede tener consecuencia. 

En el caso de los niños, tienen su libertad restringida y la responsabilidad de sus actos recae sobre sus tutores legales. Se asume que no están preparados para ejecutar esa libertad. 

¿Se puede vivir sin libertad?

Indudablemente. Se ha hecho durante siglos y siglos. Han existido los presos, los esclavos y regímenes políticos absolutistas. Otra cosa es que la vida sea satisfactoria o plena.
Decía Jardiel Poncela que la dictadura es el sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio. Bien es cierto, pues las clases privilegiadas suelen tener una mayor libertad de actuación. De ahí el término de privilegiado. De hecho se puede ser técnicamente feliz, pero el camino a recorrer es más complicado.

Se puede vivir sin libertad pero es más difícil vivir una vida plena.

Vivir en libertad se aprende

Hay una etapa en la que preparamos a nuestros hijos para vivir en libertad. Aunque empieza casi al nacer, la adolescencia es el momento en el que durante unos años se les va dando más libertad a cambio de que estos sean más responsables de sus actos. Aprender a ser libres no es fácil.
Eso mismo ocurre en los países que pasan de una dictadura a una democracia. Si pensamos en la transición española, esos primeros pasos de la sociedad ni fueron fáciles ni tranquilos, hasta que unos y otros aprendieron a respetarse y permitirse ser distintos.
Actualmente estamos desaprendiendo con la autocensura y los zascas en la plaza del pueblo digital. En general, las personas moderadas perdemos libertad en pro de la convivencia, craso error, pues la tendencia será a más, no a la calma.

La libertad y sus distintos planos de análisis

Abandonando para otras entradas el aspecto de las responsabilidades individuales y colectivas, nos centramos en el análisis de planos que afectan a nuestra libertad individual.
 

Entorno

Cultura

Económico

Personal

El entorno y la libertad

Hay varios elementos de nuestro entorno que influyen en nuestra libertad.

 

Las leyes nos van a marcar lo que podemos hacer y sus consecuencias si lo hacemos. Unas leyes muy restrictivas reducen nuestras alternativas de decisión y actuación y unas más permisivas las amplían.

Hay sistemas políticos en los que se prima la libertad individual sobre la vida colectiva y otros que, ponen barreras a esas libertades, en pro de una mejor organización de la sociedad. Por ejemplo, no se puede contratar a empleados con un salario por debajo del salario mínimo interprofesional o sin evaluar sus riesgos laborales.

Tu entorno marca lo que está bien o lo que está mal y de múltiples formas te lo hará saber. Hay comportamientos que, aun siendo legales, no están bien vistos o estarán potenciados porque sigues el buen camino.  Si quieres estar integrado/a en tu entorno, sueles seguirlas. En algunos casos pueden llegar a ser asfixiantes.

Ej. Para muchas personas irse a vivir a la ciudad donde prima el anonimato fue cuando encontró la libertad.

Las personas que nos quieren tienen su opinión sobre lo que hacemos y, de buena voluntad, nos recomiendan. Esto forma parte del entorno, pudiendo ser un lastre o un trampolín para actuar con libertad.

Por ejemplo, puede que se opongan a que dejes un trabajo fijo para montar una empresa, con lo organizada que tienes la vida (aunque sea aburrida).

Cultura y libertad

Muy relacionado con el entorno, la cultura en la que vivimos también nos aporta libertad o la disminuye. El arte, la forma de vestir, la forma de comunicarse, el respeto mutuo entre los distintos y una visión positiva y tolerante del otro hace que se facilite que todos puedan seguir su camino con libertad y sin desconfianza.

Economía y libertad

Para poder lleva a cabo tus ideas y actuar de manera libre tienes que afrontar el aspecto económico. Si tienes unos ingresos y unos gastos que no te permiten otras actuaciones, la libertad se reduce. Podemos utilizar una de dos estrategias o ganar mucho o necesitar poco. En cualquier caso, sin dinero, se reducen las alternativas.

En sentido contrario, quien no tiene nada que perder, arriesga poco. Otros asumen una vida sin casi recursos a cambio de hacer lo que quieren. Ejemplo de mochileros que viajan por el mundo y que donde llegan hacen algún trabajillo de subsistencia y siguen su viaje. Esto suele ser una época en la vida.

Por otro lado se habla de la libertad financiera, que es conseguir el patrimonio suficiente que te permita llevar tu estilo de vida sin nececesidad de trabajar, ya que el patrimonio, bien gestionado, puede ser suficiente.

Plano personal y libertad

Aquí hablamos de factores internos que hacen que disminuyan voluntariamente su libertad. Veamos algunos factores:
  • Tomar decisiones. Hay personas que les bloquea y agobia tomar decisiones y prefieren que otros las tomen por ellas.
  • Miedos. El miedo es otro elemento que reduce la libertad. El miedo es adaptativo hasta que dificulta tu vida.
  • Autocensura. Dejar de decir, hacer e incluso pensar cosas por no molestar o por la opinion que puedan tener otros.
  • Autoconcepto. En otros casos no se tiene libertad porque se cree que no será capaz o incluso que no se lo merece. No puedo tomar otras decisiones diferentes a las que hago ni lo merezco.
  • Sumisión. Sumisión ante otras personas que no permite libremente las decisiones que me apetezca sin que intervenga. Hay casos que pasan de ser sumisas con los padres, luego con la pareja y finalmente con los hijos.

Hay más pero nos sirve como idea para comprenderlo. La falta o presencia de libertad también es multifactorial e influye tanto factores del externos como factores internos.

Recordemos que la libertad es la capacidad de gobernar tu vida, tomar decisiones siendo responsable de las mismas.

Ausencia de libertad

Hay muchas personas que tienen su libertad reducida, citaremos distintos casos:

  • Esclavas sexuales. Absolutamente vergonzante la existencia en nuestros pueblos y ciudades, con los neones a toda intensidad prostitutas que lo ejercen a la fuerza, sumisas a base de golpes y que les han quitado la documentación. No tienen libertad.
  • Presos. Las personas que están cumpliendo condena claramente pierden libertad de actuación, tienen definido qué pueden hacer y cuándo.
  • Adicciones. Las adicciones puede provocar la incapacidad de toma de decisiones fuera de la urgencia de conseguir la dosis. A parte de drogas, actualmente está subiendo la adicción al juego.
  • Incapacitación judicial. En algunos casos se reduce las libertades de adultos mayores de edad para protegerles de su propia enfermedad, que le impide tomar decisiones responsables. Puede ser un caso de Alzheimer, enfermedades mentales o daño cerebral sobrevenido.
  • Dependencia. Otra disminución de la libertad viene de la enfermedad que no permite realizar multiples actividades sin ayuda de otros. Este punto es más controvertido, pues más que perder libertad, pierden opciones, en algunos casos de forma extraordinaria.

¿Que necesitamos para usar tu libertad?

Para nuestro desarrollo pleno como personas debemos aprender y desarrollar nuestra libertad. Para tener libertad necesitamos:

  • Criterio. Saber que es lo qué queremos y cómo lo queremos. Hacer lo primero que se me pasa por la cabeza es libertad, pero no necesariamente responsable.
  • Saber tomar decisiones. No siempre es sencillo, se reciben presiones de todo tipo y las decisiones pueden llevar consecuencias. Con el tiempo, por lo general, se aprende y se tiene un estilo propio.
  • Responsabilidad. Se suele decir que ser libre implica una responsabilidad hacia nosotros y hacia los demás.

Por ese motivo hasta los 18 años, criterio burocrático, no se asume que se sea responsable para actuar con responsabilidad en todos los planos. No se puede votar, conducir un coche, comprar una casa sin permiso de tus tutores legales…

¿Se puede ser libre sin tener libertad?

El confinamiento nos ha enseñado que una buena parte está en nosotros y que depende de nuestra interpretación. Pongamos un ejemplo.

Imagina que en lugar de estar confinado legalmente, vivieras en un país en el que en invierno hace -50º, saldrías lo mismo que en el confinamiento y no tendrías esa sensación de prisión. Claro también te puede pasar como a Jack Nicholson en el Resplandor.

No es cierto que podamos hacer todo lo que se nos pasa por la cabeza, como por ejemplo, volar o teletransportarnos y no por ello dejamos de ser libres. Lo que si que podemos es gestionar las distintas posibilidades y adaptar nuestras vidas a nuestros deseos responsables.

Resumen

  1. La libertad requiere toma de decisiones y responsabilidad, aunque también proponemos que incluya criterio, saber para que lo haces.
  2. Actualmente no todo el mundo en España tiene libertad, lo más vergonzante como sociedad, las exclavas sexuales.
  3. A ejercer la libertad se aprende y no es sencillo. También se enseña y es una de las tareas más complejas de los padres.
  4. La libertad también se puede perder, por temas legales, por temas médicos y por temas personales.
  5. Muchas personas no ejercen su libertad plenamente por distintos factores ya sean internos o externos.
  6. Muchas personas se sintieron liberadas al irse al anonimato de la ciudad, sin la presión de la familia o la rigidez de su pueblo. Se liberan de la vieja del visillo.
  7. En cambio, otras que tienen un entorno favorable les da miedo tomar decisiones sobre su vida y prefieren que otros las tomen por ellas.
  8. Vivimos en una época en la que la presión social hace que nos autocensuremos y ha vuelto la inquisición del zasca y la confrontación que hace que decidamos voluntariamente reducir la exposicion de nuestros pensamientos.
  9. La libertad hay que entrenarla y cuidarla. No es gratis y tiene sus consecuencias. A nada que te descuides encontrarás a alguien que se quiera hacer con tu libertad.
  10. Sin una economía saneada la libertad se reduce, pues tenemos menos alternativas. No por ello se es más libre, sino que tienes más opciones que luego usas o no.
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