¿Debe evolucionar el concepto de vacaciones?

Las vacaciones son el mayor placer de trabajar. Es decir, no trabajar, teniendo el futuro garantizado y, además, pagadas. Para las personas que tenemos empresa, también son un placer, solemos trabajar algo durante las vacaciones y no se nos pagan, pero tienen otras ventajas no menos importantes.

La idea de esta entrada es pensar de una manera divergente en el concepto de las vacaciones sin que esto suponga una pérdida de derechos o, mejor, de calidad en el descanso y disfrute.

Empezamos con historia

Aunque el concepto vacaciones ya existía en griegos y romanos (eso hemos leído), estas solo se disfrutaban por las clases pudientes.

Por tanto, no hablamos de vacaciones sino de vacaciones generalizadas y como derecho y obligación de los trabajadores.

Pensemos que durante siglos ha existido la esclavitud legal, abolida en 1926. Según Wikipedia,

La esclavitud se caracteriza por el hecho de que una persona trabaja en contra de su voluntad, en condiciones inhumanas y sin derecho a recibir remuneración alguna ni mucho menos vacaciones ni jornadas de descanso.

Pero también recordemos que durante mucho tiempo se hacía una distinción en el color de la sangre, los de sangre azul y sangre roja. Parte de la población tenía la sangre azul, pues tenían la piel muy blanca al no se exponerse al sol, y se veían las venas de color azul. Esto lo conseguían con una forma de vida ociosa y sin trabajar como los campesinos que tenían la sangre roja y no se les veía las venas con ese moreno.

Los que tenían la sangre azul no tenían vacaciones, vivían ociosos.

Parece ser que a partir de la Revolución industrial se empezaron a marcar tiempos de descanso. En España hay normativa en 1918, en la segunda república y, tras la guerra civil, a partir de los años 50.

En España está estipulado 30 días de vacaciones al año. En otros países como
Estados Unidos no es obligatorio y suelen ser 10 días al año. En China, 5 días.

Ya sabemos que las vacaciones son un fenómeno más o menos nuevo y que no es igual en todos los países.

Me he apoyado en este artículo por si quieres profundizar en los datos.

Si no había vacaciones ¿Cómo hacían antes?

Sin duda era una vida más sacrificada. No se si peor, pero seguro que con menos descanso. Lo más claro era en el campo. Pensemos en un minifundio de Asturias. Un poco de tierra, un poco de ganado, un poco de poco. Da para sobrevivir trabajando todo el día y los animales requieren cuidado constante. Es decir, eso de las vacaciones de 15 días, nada. Alguien tiene que cuidar al ganado todos los días. En todos los pueblos había un día de excesos. Ya podía ser por San Martín, día de matanza del cerdo. 11 de noviembre. En Castilla-La Mancha también está la fiesta de la Vendimia que se hacía después de conseguir vendimiar las vides.

Imagina en la postguerra española, donde se pasaban calamidades y hambre que trabajas sin parar con la motivación de que cuando eso acaba tendrás un día con orquesta y comida hasta hartarte. En el caso de mi abuela, en Asturias, contaba que comía hasta vomitar y luego seguía comiendo, como los romanos.

En ese caso, las vacaciones eran los pocos días de fiestas que había.

¿Cómo son las vacaciones en la actualidad?

Vamos a simplificar con objetivo pedagógico, pero por supuesto hay más formas de tomar vacaciones.

  • Vacaciones canapé. Voy poco tiempo pero a tope. Me gasto el dinero en ir pocos días a un hotel, que me lo den todo hecho, además con todo incluído para tomar lo que quiera cuando quiera. Salgo de copas a los sitios más chic y en 5-7 días lo he disfrutado todo. Se come en un bocado pero está muy bueno.
  • Vacaciones baguette. Me voy a un apartamento 15 -30 días y hago vida más tranquila, salgo a cenar fuera y como en casa, o al revés, voy a la playa, alguna excursión y algo de deporte.
  • Vacaciones tapeo. En las vacaciones voy a varios destinos poco tiempo. Una semana en el sur y otra en el norte, por ejemplo o una semana en la playa y otra en el pueblo. Haciendo y deshaciendo las maletas todo el día. Mucho coche y cansancio acumulado.

Podremos seguir describiendo pero el 80% de la población se puede clasificar en 3-4 formatos de vacaciones. Eso viene marcado por la ley y por las costumbre.

También habrá un 20% que disfruta de unas vacaciones diferentes a la mayoría con resultados dispares.

La locura laboral de finales de julio

Mi amigo Jorge Rodríguez, venezolano afincado desde hace muchos años en España, cuenta la anécdota que al principio de trabajar en España no comprendía por qué todo el mundo se volvía loco a partir del 15 de julio y a mediados de diciembre. Luego comprendió que lo importante era dejarlo todo atado para poderte ir de vacaciones de verano y Navidades. En Venezuela, como tiene un clima más estable al ser un país ecuatorial, la gente se iba de vacaciones de manera escalonada y el comportamiento de las empresas era estable.

Vacaciones encorsetadas

Puesto que, para hacerse cumplir el derecho hay que convertirlo en obligación, las vacaciones están muy reguladas. Es comprensible, la tendencia histórica es la esclavitud y, si nos descuidamos, algunas empresas intentan saltase los derechos. Eso no significa que la solución sea la mejor.

Por defecto son un número de días marcados por ley, así como su reparto e incluso las fechas.

Eso hace que la mayor parte de las personas se vayan de vacaciones en agosto, Semana Santa, algún puente y navidades. Y todos a la vez. En agosto, la estancia media es de 12 días. Atascos para llegar, atascos para volver, chiringuitos a tope y gente por todas partes.

El dinero

Otro elemento típico de las vacaciones es gastar dinero. Durante el año es época de ahorrar y las vacaciones de gastar, de darse caprichos y permitirse lujos. Hasta tal punto que hay familias que piden créditos al consumo para irse de vacaciones. Es el momento de gastarse lo que uno no tiene. La vida son dos días.

Pero no olvides, si hay un tipo de crédito para las vacaciones, la idea no es tuya.

Existen otras posibilidades asociadas al teletrabajo

Si tienes un puesto de trabajo en el que ser requiere la presencia, ólvidate de la propuesta.

Algo que nos ha enseñado el COVID 19 es que la presencia en el puesto de trabajo no es necesario en muchos casos. Hace más de 15 años que teletrabajo y es una realidad evidente para los que lo ejercemos.

Un portatil y una conexión a internet generan tu puesto de trabajo de emergencia. Si le añades una pantalla, un teclado, un ratón y una habitación de más, ya tienes un puesto de trabajo más permanente. Si va a ser estable, asegura que la mesa, la silla y la luz es adecuada.

También es cierto que a lo largo del año hay momentos pico y momentos valle de trabajo. Por evidente no voy a dejar de decirlo. En momentos pico, no es lógico que los trabajadores se vayan de vacaciones y si en los valle. Pensemos en una tienda de juguetes o en un hospital en la Costa del Sol.

Ahora imagina que te vas a tu lugar vacacional desde finales de junio hasta principio de septiembre. Es decir, las vacaciones escolares si tienes hijos o varios meses a lo largo del año. Si no tienes hijos, pongamos otras fechas, junio, primera quincena de julio y septiembre. De esta forma, con lo que te ahorras de la temporada alta, casi pagas el resto de los meses.

Pero… ¿Te vas a trabajar?

Si. Imagina, además, que en época valle de tu empresa, en lugar de trabajar 8 horas, trabajases lo que necesita. 4-6 horas. Y en los momentos pico, trabajas presencial 12 horas (que probablemente ya lo harás). 
¿Qué te parece levantarte a las 8, trabajar a hasta las 12:00 y luego tener el día completo? O irte a la playa por la mañana y trabajar entre las 12:00-16:00, para coincidir en posibles reuniones? Ese horario, elimina las horas de sol no recomendable.

¿Y si solo trabajas 3-4 días a la semana?

Vacaciones extendidas

Llevamos varios años realizando vacaciones extendidas. Eso significa que cambiamos de residencia durante periodos más largos aunque trabajemos parte del tiempo. El objetivo a lo largo del año es de 10 semanas en total.

Esto se reparte en Semana Santa extendida (salir antes y volver después para quitarnos atascos), verano de al menos 5 semanas y navidades de 2-3 semanas. Aparte, varios puentes. 

Al tener mucho tiempo, no necesitamos exprimir las vacaciones todos los días, ni trabajar todos los días. No creo que sea un problema contestar a un email, dos llamadas o hacer un presupuesto. ¿No desconectas? No lo necesito, no estoy conectado todo el día. Además, es tiempo en el que diseñamos nuevos proyectos, sin prisas. 

Hay días que trabajamos mucho, sobre todo si tenemos una entrega, pero, no es lo normal.

En cierto modo es como un aire acondicionado inverter, el rotor no para pero va mucho más lento y consume menos.

Esto implica también que reducimos los “caprichos”. Nuestro capricho es el tiempo, no la estrella Michelín.

No todo el mundo puede

Regular el trabajo por horas, por presencia o por turnos de manera rígida, tiene que ver con algunos tipos de puestos, pero no otros. Es lógico que tenga que haber turnos en los hospitales o en la policía, o en un establecimiento comercial. Siempre tiene que estar atendido.

Hay muchos puestos que no lo requieren. Cuando se trabaja por objetivos y estos están bien diseñados, son los que marcan el trabajo bien o mal hecho y no las horas presenciales.

Ejemplo de una consultora

A los consultores se nos suelen asignar proyectos y necesitamos cubrir una cargabilidad para “ser rentables”. Por ejemplo, un 70% de tus horas tienen que estar asociadas a proyectos, luego tienes otras horas de formación, coordinación…

Bien, cuando imputas tus horas diarias, tengas mucho o poco trabajo, acabas imputando 8 horas, a veces vas más lento porque tienes poco trabajo, y otras veces, aunque haces más, solo puedes imputar 8 horas en el día.

En cualquier caso, el consultor no elige los proyectos, se los asignan y los ejecuta. Pues en el mes que tienes poca carga de proyectos, si estás en la oficina, estás las 8 horas. ¿Y qué haces? Cuando se teletrabaja te aseguras que el proyecto vaya bien, tienes el móvil a mano y no trabajas las 8 horas porque el trabajo asignado es para menos.

¿Qué ocurre cuanto necesitan que trabajes más porque hay más proyectos? Unos trabajan 8 horas, que son las que tienen en contrato y otros trabajan más de lo contratado. Pero si teletrabajas sacas el trabajo, pues es el indicador principal de que has trabajado. Nadie mira si estás delante de la pantalla.

Ejemplo de un director comercial de una escuela de negocios

Los masters suelen comercializarse por promociones. Eso implica que empiezan en una fecha y acaban en otra. Hay 2 momentos de venta principales en España, enero y octubre. Antes, solo estaba octubre. Como podéis imaginar, septiembre es un mes clave y ahí se trabajan muchas horas y es lógico. ¿Y en noviembre o marzo? ¿Qué ocurriría si en esa fase de diseño de nuevas campañas, más tranquilo, con menos contactos personales teletrabajase fuera de mi residencia y estuviera a menos horas?

Conclusiones

  1. Las nuevas tecnologías nos permiten trabajar de una manera diferente. No nos obligan, nos permiten.
  2. Parte de los puestos de trabajo se pueden aprovechar de las nuevas tecnologías mediante el teletrabajo.
  3. El teletrabajo permite ubicar tu residencia donde quieras, pasando más tiempo en el lugar vacacional.
  4. Si tienes estancias largas no necesitas desconectar, porque el mismo estilo de vida te permite no estar centrado solo en el trabajo.
  5. Todo esto funciona mejor si lo haces en épocas valle de tu empresa. 
  6. La legislación actual es comprensible pero no está adaptada a las nuevas alternativas.
  7. Las “vacaciones extendidas” es una alternativa para parte de los trabajadores y no supone mayor gasto ni a la empresa ni a los trabajadores.
  8. Si tienes un apartamento, harás un uso más óptimo de él, e incluso más rentable si lo alquilas en agosto. Si no lo tienes y alquilas, te saldrá a un precio más o menos equivalente.
  9. Fuera del mes de agosto las infraestructuras estás bien dimensionadas, con gente pero sin excesos y la atención es más adecuada. Lo mismo ocurre en tu lugar de residencia habitual en agosto, cuando se han ido todos de vacaciones.
  10.  Igual que antes no existía las vacaciones, puede haber vacaciones distintas a lo usual. Reinvéntate y prueba. Encuentra las que más se adaptan a tu forma de vida deseada. 

 

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